Skip navigation

¡A la gran sierra! ¡Me partí la cabeza! Bueno, no me la partí realmente, pero casi (no se te hizo esta vez, m’ija). Lo peor fue pasar la tarde con la lucidez de un caracol. Lo mejor es que ahora tendré una cicatriz como la que popularizó el joven Harry Potter (aunque no sé si a eso puede llamársele “popularizar”… o si al menos me interesa… pero bueno, sirve como analogía). Y por lo demás, safe and sound.

Vaya… se nota que no tengo muy buenos temas sobre los que escribir, ¿cierto? Ah, que sirva para no perder la costumbre.

Anuncios