Skip navigation

Cuando obtuve mi primera cuenta de correo electrónico, a principios del año 2000, los únicos mensajes que recibía eran de mi novia… en total fueron dos a lo largo de los primeros tres meses. Luego, debido a que me registré en algunos sitios, empezaron a llegarme mensajes con publicidad a un ritmo regular pero razonable, más o menos dos por semana. Previendo que necesitaría registrarme en otros sitios tomé la acertada decisión de utilizar dos direcciones: una para mi correo personal, que sólo mis amigos conocerían, y otra “pública”, que usaría en los formularios de sitios de Internet. Pronto esta segunda dirección estaba recibiendo entre cinco y diez mensajes semanales.

Durante los últimos años me registré en no sé cuántos sitios y coloqué mi dirección “pública” en algunas páginas también. Como era de esperarse, la cantidad de mensajes que recibo en ella aumentó mucho, hasta unos doscientos diarios aproximadamente. Por supuesto, gracias al filtro contra spam que la cuenta posee, sólo unos cuantos que sí son de mi interés quedan en mi bandeja de entrada. Y, por supuesto, eso es perfectamente normal para una cuenta de correo electrónico destinada a recibir mensajes que no son ni urgentes ni personales.

Con respecto a mi cuenta de correo electrónico personal, recibo un par de mensajes publicitarios al mes en ella, pero eso no me incomoda. Alarmante es la cantidad de mensajes reenviados que llegan cada día. Los contenidos son diversos, a veces graciosos, otras afectuosos, y unas pocas veces útiles también. Sin embargo, la mayoría no pasan de spam. Por eso, a todos mis queridos amigos, unas pocas observaciones que espero les ayuden a reconocer el correo-basura y dejar de difundirlo:

  • Las noticias no llegan por correo electrónico a menos que se hayan suscrito a los servicios de un sitio noticioso legítimo. Si reciben un mensaje reenviado con información sobre un nuevo virus informático, un fabuloso evento astronómico o cualquier otro asunto de interés general, normalmente es errónea.
  • Reenviar mensajes no genera recursos. Si reciben un mensaje que asegura que alguien muy necesitado recibirá dinero o beneficios si lo reenvían, es una mentira.
  • Eliminar automáticamente una cuenta de correo electrónico, incluso una gratuita, es ilegal y una violación del contrato de condiciones de uso “firmado” con el proveedor de la cuenta. Si reciben un mensaje que afirma que su cuenta será eliminada si no lo reenvían, es un absurdo. Piénsenlo por un momento: si el mensaje dice que esa medida se toma “porque el sistema está saturado”… ¿cómo ayudará reenviar un mensaje cientos de veces a mejorar esa situación?
  • Un cariñoso mensaje, lleno de lindas figuras y textos en colores brillantes, diseñado para saludar a nuestros queridos amigos… pierde todo sentido si no lo escribimos nosotros mismos, ¿cierto? Una nota personal, aunque sea breve, tiene mucho más significado y atiborra menos la bandeja de entrada.

Bueno, es todo lo que viene a mi mente en este momento. ¿Saben de alguna otra clase de mensaje de correo electrónico que no debería ser reenviado? Por favor, no me la hagan llegar… mejor descríbanla aquí.

Anuncios