Skip navigation

Hoy tenemos a tantos a tres clics de distancia: el vecino de enfrente, el amor del pasado, los colegas que vemos a diario en el trabajo, enemigos y hermanos, conocidos huraños, la gente de la tele, los bomberos y tú. Es extraña la red, nos acerca y separa, porque es tan simple darle con el mouse a un botón, pero a la vez espanta tomar la iniciativa o esperamos que el otro nos dé conversación.

No queremos dar datos, ni atención, ni razones, preferimos obviar alguna información, guardar nuestras distancias, cuidar nuestros espacios, evitar que nos hieran con alguna opinión. “Si lo sé es sólo mío, si lo comparto no.”

Invisibles los lazos que nos unen de lejos, zigzagueantes punteadas líneas de conexión. Son puentes de cadenas, puertas a medio abrir. Pasillos cortos, fríos, que cuesta transitar. “No quiero verte nunca, no quiero hablarte más, pero siempre en mi agenda tu número estará.”

 

 

 

 

Anuncios